Pensamientos

Aztecas: El pasado y futuro de América

Pensamientos

No busques la belleza en el metal dorado, si la rosa del monte puede alegrar tus ojos y tu vida.

La grandeza del hombre es su humildad y su espíritu.

Hay que pedirle a Dios que guie nuestros pensamientos.

Dios sabe lo que queremos, y lo que quiere es que se lo pidamos a través de la oración. Que se lo pidamos de corazón.

Si nosotros juzgamos, entonces ¿Qué le dejamos a Dios?

Dios no castiga. Hay que quitarse eso de la cabeza. Eso lo han dicho los hombres para controlar al hombre.

Si dejases tu cuerpo aquí afuera
y dejases entrar tu espíritu
nada de tu mundo sería difícil para ti.
Has encerrado tu espíritu dentro de tu cuerpo
Ten la paz que te da este Templo
Abre tu corazón
Y deja que pase la sabiduría que da el viento
Olvida tu mundo
Y deja que tu espíritu sea libre,
No pidas más y ni preguntes como
Deja pasar el viento dentro de tu cuerpo

Aleja de tu corazón ese sufrimiento porque allí ha depositado el Señor un rosal para que cuando sufras tomes de ese aroma y mitigues para tu espíritu ese sufrimiento

Mis guerreros lloraban porque veían el atardecer de la montaña, y eso quería decir que el Señor les había concedido el estar un día más en la faz de la tierra. ¡Por eso se debe llorar no por otra cosa!

Gracias Dios por darnos la vida

Gracias Dios por dejarnos vivir

Gracias Dios por darnos la luz

y permitirnos aprender a disfrutarte

Ustedes hacen la vida dificil cuando es sencilla y hermosa. No saben cuidar ni curar su cuerpo, denle amor y respondera con amor.

No se trata de entender al poder, para someter a otros, acumular riqueza desmedida o hacer daño. Entiendo la voluntad de poder como "no aceptar un no por respuesta". Habló de la FUERZA-FE que nos mueve para luchar por lo que hacemos y lo que queremos. Una voluntad de realizar los propósitos y proyectos que nacen y se hacen desde el corazón. Una vitalidad en los actos para concretar los designios del cielo y los deseos que se gestan en la fuerza mas grande que conocemos, la inmanencia de amor.

La fe de los aztecas. Contrariamente a lo que muchos afirman, los Aztecas creían en un solo Dios que llamaban Ixtepa. Los conquistadores primero y luego los antropólogos se empeñaron en falsear la historia repitiendo que tenían muchos dioses. Pero los poemas del emperador Nezahualcoyotl muestran la fe genuina de este pueblo en un único Creador y dador de vida. No le construyeron pirámides ni le rindieron culto porque Él está en todas partes y escucha a todos quienes le hablan. Los templos dedicados a Quetzalcóatl, Huitzilopochtli, Tlaloc, etc., fueron recintos sagrados en los cuales los Aztecas se dirigían a Hermanos Mayores enviados por Dios para guiarles en el camino del Bien. Cada uno de ellos cumplía con una función específica. Todos esos seres de luz eran emisarios de Dios y la manifestación de su profundo amor para nosotros

"La fe es la fuerza que nos hace vivir"

¿Por qué tu corazón esta triste si Dios está con él?